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Manifestaciones Concienciales
Nuestras manifestaciones son poderes de nuestra
conciencia, porque a través de ellos nos expresamos y así
podemos contactar energías o ideas más desarrolladas
o más limitadas. Todas las veces que actuamos, a cualquier
nivel, emitimos energías.
De acuerdo con la Concienciología,
podemos clasificar didácticamente nuestras manifestaciones
o poderes concienciales en cinco tipos:
- El Pensamiento. Nuestros pensamientos
actúan silenciosamente en torno a nosotros, ya sean estos
positivos, como pensamientos de superación; o negativos,
como de venganza. Nuestros pensamientos actúan de manera
multidimensional alcanzando planos de existencia que no percibimos
visualmente.
- El segundo tipo de manifestación
o poder conciencial es la Palabra. Las palabras pueden ser expresadas
de manera hablada o escrita, sea por el discurso, la oración,
el libro, el himno, y otros.
- El tercer tipo de manifestación
conciencial es la Acción. Este es el gesto físico
o las acciones que nosotros hacemos con nuestras energías
en todas las direcciones como: mover la mano, bailar, caminar,
abrazar, comer, y otras.
- En cuarto lugar tenemos el Objeto.
Estos son objetos que por ideologías o culturas reciben
cierto poder material, por ejemplo: el cetro del rey, la medalla
olímpica, el altar y todos sus objetos, el cuerpo físico
de una modelo, una pirámide, y otros. Estos objetos también
son una forma de manifestación de la conciencia.
- Por último, tenemos el
Local. Este es el lugar en el cual nuestra manifestación
es menos perturbada y fluye más fácilmente, como
la corte para el juez, la tarima para el actor, el cuartel para
el militar, la cancha para el futbolista. Estos locales son el
producto de ideas manifestadas por las conciencias.
Todos nosotros nos expresamos con todas estas capacidades de manifestación,
pero con énfasis en mayor o menor grado en cada una de ellas.
En ciertas ocasiones nos manifestamos de manera ética, y
en otras de manera menos ética, siendo a veces abusivos o
hasta agresivos.
Todos los profesionales y las personas ejercen
su manifestación influyendo en la sociedad, y en lo que es
políticamente correcto: el abogado, el gobernante, el deportista,
los médicos, los profesores, las amas de casa, etc.
Debemos tratar de conscientizarnos en cuanto
a nuestra influencia en la sociedad, y debemos comenzar a responsabilizarnos
por ella. Todos nosotros tenemos una tarea en esta vida que debemos
cumplir, o sea, nuestras manifestaciones deberían influir
en esta sociedad de una manera especifica. Nosotros tenemos que
empezar a investigar nuestras manifestaciones, y si estas manifestaciones
son lúcidas, asistenciales, que ayudan y mejoran la sociedad;
o si estas manifestaciones hasta ahora han servido mas para disturbar,
obstaculizar las manifestaciones de otros, o para imponer nuestras
manifestaciones en otros.
Estudiar nuestras manifestaciones es algo serio porque determina
al final de nuestra vida, al pasar por la muerte, si nosotros vamos
a estar eufóricos o melancólicos, felices o tristes
en cuanto a lo que rendimos en nuestra vida física.
Podemos empezar a estudiar nuestras manifestaciones
al preguntarnos ¿cuáles son nuestras prioridades?
¿Qué es lo que nosotros buscamos, qué es lo
que consideramos importante y por lo cuál trabajamos? Algunos
no tienen muchas metas u objetivos, otros tienen prioridades que
no son las mejores, y algunos pocos trabajan por objetivos más
asistenciales. La ley de la selva, o sea la supervivencia del más
fuerte, no es una idea éticamente buena, en la cual no deberíamos
de basar nuestras prioridades y manifestaciones.
Todos venimos a esta vida a aprender, tenemos
cosas para hacer, y esto debería de ser nuestra prioridad.
Nuestra pregunta ahora puede ser más completa: ¿estamos
nosotros manifestándonos con el objetivo de aprender lo que
debemos aprender, y haciendo lo que debemos de hacer?
Las experiencias fuera del cuerpo o proyecciones
astrales nos dan una visión, un punto de vista completamente
distinto que nos hace que priorizemos algunas actividades más
adelantadas.
Tenemos aun muchas potencialidades a desarrollar,
pero por nuestras prioridades, muchas veces no desarrollamos estas
potencialidades y nuestras manifestaciones se limitan. Una de las
potencialidades más importantes que es limitada por las ideas
culturales, es la habilidad de proyectarnos fuera del cuerpo. Esta
es una de las potencialidades más naturales que tenemos,
y que podemos desarrollar. Los beneficios de esta habilidad, pudieran
ser comparados con los beneficios que recibe una persona que puede
leer.
Podemos comparar la vida de todos nosotros
que podemos leer, con la vida de una persona que no puede leer,
que su capacidad de aprendizaje esta muy limitada, y su manifestación
total es así mismo limitada. La diferencia entre una persona
que se proyecta con una que no se proyecta es así también.
Sin embargo, nuestras prioridades se ven afectadas por nuestros
condicionamientos culturales, y las represiones que estos condicionamientos
culturales y que nosotros imponemos en nosotros.
El viejo dicho de que todos han oído
y que dice: “No dejes para mañana, lo que puedes hacer
hoy”, aún es valido, desafortunadamente aún
no ha sido aprendido por la gran mayoría. El momento de cambiar
no ha pasado, ni tampoco será en el futuro, es hoy, es ahora.
Tomemos control de nuestras decisiones y de nuestras prioridades
ahora.
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