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Exoproyección
Estamos viviendo un momento histórico.
A partir del mes de Octubre de 1995, escuchamos que los astrónomos
y otros científicos descubrieron los primeros planetas fuera
de nuestro sistema solar. Ya habíamos descubierto que la
Tierra no es plana y que no somos el centro del universo. Pero ahora,
por primera vez en la historia humana, somos forzados a admitir
que no somos el único planeta en el cosmos.
Ustedes pueden imaginar la agitación
que estos descubrimientos han causado en los medios científicos.
La esperanza de la existencia de planetas habitados es ampliada.
Todavía, estamos lejos de descubrir, según los parámetros
de la ciencia, pruebas y evidencias objetivas de vida fuera de nuestro
planeta natal. Pero esto es solamente una cuestión de tiempo.
Sin embargo, muchas experiencias fuera del
cuerpo, también conocidas como viaje astral o proyección
de la conciencia, han llevado a varios individuos fuera de la Tierra,
al espacio vacío, igual que hacia otros planetas, habitados
o no. Existen muchos relatos sobre estas experiencias que, en la
Proyecciología, llamamos exoproyecciones.
Uno de los más confiables experimentos
hechos con exoproyecciones fue conducido por la investigadora americana
Janet Lee Mitchell con el proyector consciente, también americano,
Ingo Swann, en la década del 70. En este caso, Ingo tenía
el objetivo de ver, con la visión remota, el planeta Mercurio.
Se realizaron varios experimentos, resultando en varios reportes,
grabaciones y dibujos, que, posteriormente, fueron parcialmente
confirmados a través de los equipos espaciales enviados a
Mercurio por la NASA.
Esto todo es posible porque la conciencia
– o espíritu, alma, esencia – no tiene los límites
de espacio o tiempo que sufre nuestro cuerpo denso. Mas allá
del cuerpo no tenemos dolor o peso, no necesitamos respirar e incluso
no sufrimos daño con radioactividad, calor, frío u
otras influencias físicas.
Imagine las posibilidades de exploración
del cosmos, de los océanos, profundidades de la tierra, cavernas,
zonas heladas, y otros a través de experiencia fuera del
cuerpo (EFC). Es obvio que en este caso no es posible traer objetos
o realizar mediciones científicas. Pero, exploraciones a
partir de la EFC podrían anteceder, ajustar y direccionar
exploraciones espaciales, aumentando las posibilidades de éxito
y disminuyendo las sorpresas.
Sabemos hoy que la mayoría de los
astronautas cambiaron mucho su manera de ver la vida y el universo.
Uno de ellos, Edgar Mitchell, fundó una institución
llamada Institute of Noetic Sciences, para estudiar las capacidades
de la mente, con modelos semejantes a los de las organizaciones
que estudian la Concienciología (concienciocéntricas).
Incluso, en la sede en Río de Janeiro, Brasil, del IIPC se
recibió un grupo de esta institución para hacer cursos.
Un punto muy importante para pensar y para
expandir nuestra manera de ver la evolución es el siguiente:
Si podemos salir del cuerpo e ir hacia otros planetas, ¿podrían
seres de otros planetas producir proyecciones conscientes como nosotros
y venir a la Tierra?
Hemos observado que muchas personas relatan
casos de este tipo. Infelizmente muchos tienen miedo, otros crean
fantasías y misticismos, inclusive han establecido sectas
religiosas a partir de los llamados extraterrestres. Pero algunos
individuos, más balanceados y lúcidos, pueden mantener
un contacto más inteligente e incluso comunicarse de alguna
forma. Una experiencia como ésta expande el sentido de universalismo
personal. Es más que superar discriminaciones de sexo, religión,
nación, y otros, etc. El proyector empieza a considerarse
un ciudadano del cosmos y nada menos que esto. Esto expande la mentalidad
de uno, madura más la conciencia y poco a poco en el futuro,
cambiará la cultura humana.
Durante las proyecciones astrales el individuo debe intentar pensar
ampliamente, grande, evitando quedar condicionado a los hábitos
cotidianos. Por esto, es importante tener mente abierta, flexible,
capaz de adaptaciones y desarrollos, dentro o fuera del cuerpo.
Conozco personas – incluso algunos son mis amigos –
que cuando salen del cuerpo no aprovechan sus potencialidades. Quedan
limitados a ir a la casa de un amigo o a volar por arriba de la
ciudad.
Es importante resaltar que todos son capaces
de desarrollar su habilidad potencial, natural, de salir del cuerpo.
Olvide lavados de cerebros, como aquellos de que salir del cuerpo
es muy peligroso, o que solamente santos o maestros en el Himalaya
pueden hacer proyecciones de la conciencia. Usted ya sale de su
cuerpo todas las noches y queda flotando afuera todo el período
de sueño, sin lucidez de lo que pasa. De esta forma todos
nosotros perdemos un tercio de nuestra vida. Un período que
se podría aprovechar saliendo del cuerpo y siendo útil
fuera de esta dimensión.
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