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Evolución Conciencial:
Esfuerzo y Priorización Personales

Nanci Trivellato

Discutamos sobre el proceso de evolución de la conciencia. Éste es un tema complejo. Cuando hablamos sobre los exámenes de IQ y de EQ, hechos para analizar el nivel de desarrollo de la conciencia, mencionamos la existencia de un examen complejo para medir la conciencia llamado Concienciograma. Este es un examen que considera y analiza más allá de la capacidad para la solución de problemas cotidianos, o el control de las emociones. El Concienciograma examina las energías de la persona, su nivel de ética cósmica, los atributos de sus cuerpos sutiles, sus inteligencias, sus vidas pasadas, y principalmente, su lucidez. Con este examen se puede empezar a discutir sobre los niveles evolutivos.

La lógica de la vida es que las conciencias van evolucionando en un sentido amplio, e integral. O sea, no solamente en el sentido de la genética y de la vida física. Evolucionamos internamente también: maduramos, quedamos más lúcidos y con una visión más amplia, expandimos nuestra ética y aumentamos nuestro autoconocimiento y autocontrol.

La evolución exige cambio. Nadie o nada evoluciona sin cambio. En el caso del ser humano, la mayoría de los cambios dependen de su voluntad. Es importante que la persona se mantenga motivada para el enfrentamiento de los procesos personales que deben ser mejorados en su vida. Todo (o casi todo) en la vida puede ser modificado. Es necesario deseo, positividad y disposición personal para superar obstáculos. Nuestras dificultades son, en verdad, barreras resultantes de patrones enfermos que aún traemos dentro. Como consecuencia, estos cambios internos requieren esfuerzo personal. La fuerza de la personalidad es hecha a través de los siglos, en actitudes de determinación y ética que le dan el brío del carácter.

Estamos construyendo nuestro futuro a cada momento. Lo que vivimos ahora es resultado de nuestros patrones de pensamientos, sentimientos y actitudes de nuestro pasado, incluyendo en este pasado, obviamente, las vidas pasadas. La vida es de la forma que la hacemos, producto de lo que nosotros mismos generamos y creamos. Una realidad irrefutable: no importa para donde vamos, estamos siempre con nosotros. No podemos y no logramos huir de nosotros mismos. Precisamente la vida es hecha según nuestro estado íntimo. Podemos estar en un lugar muy bonito, pero si íntimamente no estamos felices, de nada ayuda toda la comodidad externo. Vivir la vida con sabiduría es señal de evolución.

En general, la vida envuelve a las personas, que empiezan a vivir como robots, sin tener control de la dirección que sigue sobre su propia existencia. La gran mayoría de la población es dirigida por la vida, por las necesidades intrafísicas y por los compromisos. La priorización lúcida es una de las cosas más difíciles en la evolución, porque requiere discernimiento. Usted, ¿cómo va a aprovechar su domingo? Solamente hace algo para relajarse mientras el tiempo pasa, o decide como utilizar su tiempo a su favor y a favor de otras conciencias. Evolución es priorización del tiempo. Cuanto más organización personal tenga el individuo, más logra hacer lo que es importantes para él. Infelizmente hay muchas personas que pasan toda la vida viviendo sin darse cuenta que el tiempo pasa – sus propósitos y objetivos más nobles y lúcidos son postergados en función de las superficialidades de la vida trivial. Las conciencias más fuertes y determinadas, que hacen uso más lúcido de su tiempo evolucionan más rápido – ésta es unq conclusión lógica, evidente.

Con la expansión de la lucidez y madurez, nuestra capacidad de análisis conciencial también se amplía. A través de estos análisis, y de las experiencias fuera del cuerpo lúcidas y controladas vamos a percibir que hay niveles distintos de evolución de la conciencia. Muchos estudios y líneas distintas de pensamiento tratarán de discutir qué es una conciencia más evolucionada. La idea de los “maestros”, que algunas escuelas utilizan, provienen de estas tentativas de descubrir un modelo evolutivo para la humanidad. Desafortunadamente, al hacer estas tentativas, muchas escuelas generan modelos basados en ideas y conceptos místicos o religiosos. ¿Qué les parece, es posible discutir y estudiar los niveles evolutivos de la conciencia sin ningún enfoque místico? Para nosotros esta posibilidad es un hecho. Venimos realizando investigaciones sobre este tema hace años. El concienciograma es una herramienta fundamental en estas investigaciones, debido al propósito que tiene.

Algunos puntos son claves en la evolución, tales como el control de las bioenergías, la lucidez extracorporea, y el entendimiento de la ética cósmica universal, o cosmoética. Las conciencias que entienden estos temas, evidencian que ya tuvieron algún tipo de conocimiento previo sobre ellos.
Basado en el Conscienciograma podemos dividir, de una manera didáctica, los tipos de personalidades que representan cada grupo evolutivo. De acuerdo a la Proyecciología y Concienciología, los principales niveles evolutivos, en orden de evolución creciente, son: el comatoso evolutivo, el pre-desperto, el reciclante existencial, el inversor existencial, el proyector lúcido veterano, el energizador lúcido, el desperto, el amparador veterano, el orientador evolutivo; el serenissimus; y la conciencia libre.
Desafortunadamente, la gran mayoría de la población del planeta no tiene suficiente comprensión sobre la vida y el universo para vivir con sabiduría, utilizando inteligentemente las oportunidades sutiles que la vida les presenta. En este nivel, que es el más básico en la evolución, el individuo vive de una manera más instintiva, guiado por placeres y emociones. Tiene una vida sonambulizada, sin la realización de proyecciones conscientes. Esta personalidad es llamada de comatoso evolutivo.

El nombre comatoso evolutivo significa el que está en un estado de coma en cuanto a su evolución. O sea, no tiene ninguna lucidez o autoconscientización con relación a su vida extrafísica. No tiene proyecciones conscientes. Tiene única y exclusivamente proyecciones inconscientes. En esta categoría están posiblemente cerca del 90% de la población. Trabajan para sobrevivir, procrean y buscan placeres, pero, más allá de esto, no existe lucidez auto-evolutiva. En general, este grupo de personas no tienen experiencias con relación a sus vidas pasadas o no las admiten. Otras, aunque creen en la reencarnación, no viven de forma a aprovechar la vida para desarrollar y arreglar las cosas, para hacer un futuro mejor para ellas.

En este caso, los objetivos de la persona giran alrededor de intereses egoístas e instintivos. Es decir, el individuo se preocupa por su confort, su dinero, su casa, su familia, su bienestar, etc. Lo que ocurre con los demás no le importa. Fundamentado en esto, las priorizaciones de estas personas son inmediatistas, basadas en conquistas materiales que solamente van a servirles en esta vida. O sea, no piensan que la vida va a pasar, todos vamos a morir, y que sería más inteligente aprovechar la vida también para mejorar interiormente. Así, a donde vamos, llevamos nuestro desarrollo con nosotros. Es posible despojarnos de todo, pero no de lo que sabemos y somos.

Sin embargo, el segundo tipo de personalidad evolutiva, llamada de pre-desperto, se caracteriza por su interés en asuntos relacionados con las percepciones más sutiles de la conciencia. Empiezan a buscar la verdad y el conocimiento de la vida, pero, como aún carecen de experiencias personales para conducir su búsqueda, quedan como mariposas. Van de un lugar a otro para sus estudios, aceptando todo que les dicen y enseñan, sin juzgar si la información es valida o si son simples tonterías y superficialidades. Tienen proyecciones semiconscientes y algunas conscientes. Cuando uno empieza la búsqueda personal de desarrollo psíquico y de respuestas para sus interrogantes más íntimas, acerca de la evolución, la vida después de la muerte, los guías, etc., debería tener criterio para analizar todo lo que les llega. Hay mucho lavado de cerebro y fraude en los medios místicos. Como también hay varios estudios serios y apropiados. Sin embargo, el pre-desperto no tiene todavía discernimiento para juzgar. Tiene más curiosidad que conocimiento y experiencia personal.

La próxima personalidad que se encuentra en el estudio de los niveles evolutivos son los llamados reciclantes existenciales. Estas son las personas que efectivamente aplican sus conocimientos “espirituales” en sus vidas. No tienen más la necesidad de ir a muchos lugares de estudios místicos porque se apoyan en su conocimiento y experiencia personal, y utilizan la crítica en el análisis de las informaciones que les son presentadas. No necesitan tampoco de rituales y no son dependientes de una persona o institución para mantenerse positivos. Valoran más la lógica y desarrollo real que el show y el sensacionalismo del psiquismo superficial o engañoso. Se apoyan en su propio juicio, conocimiento y control personal, tratando de actuar cada vez más positiva y productivamente en la vida. Tratan de hacer su máximo para desarrollarse y ayudar a otros a que se desarrollen.

En este nivel, la persona trata de arreglar o reciclar su vida para obtener mayor aprovechamiento y desarrollo de sus oportunidades, por esto es llamada de reciclante existencial. Prioriza no solamente la supervivencia física, sino que también invierten su tiempo y energía en la evolución espiritual, extrafísica, conciencial. Tratan de ser más positivos, vivir mejor consigo mismos y superar sus limitaciones.
Estos reciclantes existenciales, sin embargo, se conscientizaron tardíamente de la espiritualidad, y descubrieron después de adultos que tenían una proexis (programación existencial o misión) para esta vida. O sea, el individuo ya tiene su profesión, su trabajo, su esposo o esposa, sus niños, y entonces, cuando descubre la importancia de la “espiritualidad”, trata de hacer lo mejor para aplicar sus energías en su desarrollo íntimo, mientras cuida de todos los otros compromisos que ya tiene en la vida. El reciclante existencial, mas allá de meramente descubrir o intuir su proexis, recicla su vida, o sea la cambia parcialmente para tratar de ejecutar su programación. Mientras tanto, sin embargo, también tiene que mantener el equilibrio en su casa, su familia, su trabajo, etc. A consecuencia de esto, muchas veces los cambios son complejos de hacer, pero siempre posibles.

Esta situación ocurre, en verdad, porque el individuo se despertó tarde para darse cuenta que tenia una programación existencial (un planeamiento que él mismo, muchas veces, ayudó a programar antes de renacer en esta vida). Mas allá de meramente descubrir o recordar su proexis, el individuo transforma, cambia o recicla su vida para ejecutar esta misma programación.

Las proyecciones extracorporeas conscientes son más comunes para estas personas, que basan sus valores en experiencias y principios personales, en vez de tener solamente creencias ciegas, sin verificación personal. La experiencia personal y el autocontrol es una etapa importante en el desarrollo del individuo, porque trae conocimientos más profundos sobre la conciencia. Con la experimentación práctica de ciertos fenómenos la persona puede ampliar su autoconocimiento, lucidez y autocontrol. Las consecuencias de este conocimiento son positivas y pueden ayudar a la persona en su desarrollo.
Como conocíamos nuestra programación existencial antes de renacer, sabemos, aunque a nivel inconsciente, cual es nuestra “tarea”. Ponderemos, entonces, ¿cómo es conducida la vida cuando un individuo, desde muy joven, invierte sus energías y tiempo para concluir su programación existencial? La capacidad de hacer priorizaciones que este individuo va a tener es alta. Él utiliza su tiempo, oportunidades, y potencialidades para desarrollarse en favor del cumplimento de su proexis. A esta personalidad llamamos Inversor Existencial.

Los inversores existenciales escogen la profesión y su trabajo según la necesidad de su misión. No se envuelven en compromisos poco lúcidos o innecesarios en su vida. La selección de su compañero es hecha con lucidez y no con impulsividad, basado en la afectividad real, afinidad profunda, y en la ayuda que uno puede dar al otro para desarrollarse y lograr mutuamente cumplir sus programaciones existenciales.

Así, el inversor existencial sigue lo planeado para su proexis sin desvíos de su propósito, pues no se involucra en compromisos basado en la impulsividad o en la emotividad solamente. Lo que elige para su vida está en la dirección de su proexis. Esto es señal irrefutable de su esfuerzo y fuerza de voluntad para mantenerse leal a su proexis, aún que no esté lúcido de su panorama total.
La sensación de estar haciendo lo planeado para la propia vida es una sensación muy placentera. La persona siente la motivación para vivir, su existencia tiene propósito, hay una sensación de paz y tranquilidad íntima por saber que está cumpliendo su parte para la evolución de sí mismo y de otras conciencias.

Las programaciones existenciales más adelantadas tienen como principio ayudar a la humanidad en una escala amplia. La fraternidad es de un nivel alto, pues requiere que uno piense más en los otros que en uno mismo. El altruismo es la característica principal para ayudarle a uno a cumplir su proexis.
Este tipo de personalidad (los inversores), aunque más rara, existe en gran cantidad. Hay inversores existenciales conocidos en la historia. En la Academia de Concienciología tenemos cerca de 100 investigadores con alrededor de 25 años de edad, que son inversores existenciales, planeando su vida con lucidez para agilizar su propia evolución y la de otras personas.

La personalidad siguiente es el Proyector Lúcido Veterano, o sea, el individuo que tiene control de sus experiencias fuera del cuerpo. Este individuo utiliza las proyecciones astrales como una continuación de su vida, aprovechando este momento para tener experiencias, adquirir conocimiento, y hacer asistencias a otras personas, sean conciencias físicas o extrafísicas, ya fallecidas.

Con la experiencia y desarrollo adquiridos en estas prácticas, la próxima personalidad en la escala de niveles evolutivos es el llamado Energizador Lúcido. Este individuo tiene un nivel de ética, de control de sus energías y de fraternidad tan alto, que actúa todo el tiempo como un energizador para ayudar a otras personas. Realiza prácticas adelantadas con energías con el propósito de la asistencialidad.
Como consecuencia de la acumulación de experiencias y aumento del potencial energético adquiridos en el nivel del energizador lúcido por medio de las asistencias realizadas, el individuo alcanza un punto de desarrollo de sus energías en el cual no tiene nunca más ninguna clase de desbalance energético. Esta personalidad, que además mantiene su psicosfera o campo energético personal siempre limpios, es llamada Desperto (Desasediado Permanente Total).

Los despertos no sufren más ningún tipo de intrusión energética en su campo. Son capaces de hacer asistencias, ayudando a personas y lugares a un nivel más profundo, sin tener repercusión negativa por haberse adentrado en las energías desbalanceadas de los que ayuda. Las conciencias en este nivel no tienen más intrusiones de energías de otras conciencias, sean estas físicas o extrafísicas.
Más adelante de este nivel, hay las conciencias que han desarrollado su fraternidad hasta un grado muy alto, por lo que actúan 100% del tiempo, dentro y fuera del cuerpo, con vista a ayudar a otras personas. Esta personalidad es llamada Amparador Veterano, o sea, es una conciencia que más allá de buena intención, tiene discernimiento avanzado para saber qué es lo mejor en cada situación.

Los amparadores ayudan, pero no interfieren en el libre albedrío de las personas. Hay muchos nombres utilizados para referirse a los amparadores, como, por ejemplo, ángel de la guarda, protector, mentor, etc. Sin embargo, muchas veces se llama amparador a una conciencia extrafísica que tiene el propósito de proteger a una persona física, pero que no necesariamente está en el nivel al que nos referimos. Estas conciencias no tan evolucionadas que tienen buena intención aunque no siempre tengan mucha lucidez, son llamadas guías ciegos, o sea, están tratando de dirigir a otras conciencias físicas, o encarnadas, pero no tienen el conocimiento total de la programación existencial de su “protegido”, ni tienen el nivel de control energético y ética necesario para actuar como amparadores. Por este motivo, llamamos a estas conciencias que nos ayudan guías ciegos, diferenciándolos de los que son verdaderamente más evolucionadas, como el Amparador Veterano, que ya adquirió experiencia y desarrollo suficiente para tener una actuación más cosmoética.

Estos amparadores veteranos, van a expandir aún más su nivel. Con el desarrollo mayor del cuerpo mental y del discernimiento más adelantado, la conciencia llega a evolucionar a un nivel mayor el cual es llamado Evoluciólogo. Los evoluciólogos u orientadores evolutivos son las conciencias que nos conocen profundamente y participan en la decisión de la misión de vida de cada uno de nosotros. Ellos supervisan a un grupo de conciencias físicas y extrafísicas (encarnadas y desencarnadas), las cuales tienen vínculos energéticos (llamados de karma) unas con otras. Estas conciencias relacionadas entre sí, forman un grupo largo llamado grupokarma. Las conciencias que encontramos a lo largo de esta vida, y que conocimos en vidas pasadas, son componentes de este grupo. Los orientadores evolutivos conocen profundamente las relaciones de todas las personas de este grupo, de unas con otras, y también conocen la programación existencial de cada una de ellas. Pudiéramos decir de una manera superficial que un evoluciólogo es el amparador de todo un grupokármico, compuesto por millares de personas. Los orientadores evolutivos son como amparadores de los amparadores.

Mas allá de los orientadores evolutivos, tenemos el nivel que representa la personalidad más desarrollada entre las conciencias humanas, es el llamado Homo-sapiens-serenissimus. Son llamados así porque aunque sean humanos, están en un nivel de evolución, cosmoética y de autocontrol que los distinguen nítidamente de las demás conciencias.

Las conciencias llamadas serenissimus pueden, unas pocas veces, ser encontradas a través de la proyección consciente. Acá en la vida física, ellas se camuflan, para no ser identificadas. Esto ocurre debido a la inmadurez de la humanidad que se muestra incapaz de encontrar y conocer conciencias superiores evolutivamente sin enfoques supersticiosos y místicos. La inmadurez del ser humano hace e hizo gurús (maestros líderes de seguidores) de las conciencias más desarrolladas que se destacaran en la historia. En consecuencia de esto los serenissimus mantienen su anonimato en la vida física, pues a ellos no les interesa ningún tipo de idolatría. Ellos están en contra de la gurulatría y a favor de la paz, libertad de expresión y del desarrollo individual de las personas, pues todos nosotros, un día, sea en 3,000 o 10,000 años más, vamos ser unos serenissimus. Por lo tanto, no es necesario, ni tampoco maduro, hacer una sacralización de las conciencias más evolucionadas.

Los serenissimus hacen asistencia de grupos muy grandes, sosteniendo las energías de la población, a los moldes de amparadores de continentes enteros. Extrafísicamente hay una cadena jerárquica evolutiva, donde los Homo sapiens serenissimus son el mayor nivel. Después de este nivel, se empieza otra etapa, o ciclo evolutivo, de las llamadas Conciencias Libres, que son conciencias que no renacen más físicamente.

A través de las proyecciones extracorpóreas conscientes nosotros podemos verificar los estudios expuestos. Más allá de lograr solamente información, está la posibilidad de descubrir aspectos de nuestra personalidad integral en los cuales podemos invertir energía y esfuerzo para evolucionar y desarrollarnos más rápidamente.

Nota:
Este artículo está basado en el tratado 700 Experimentos de la Concienciología, escrito por Waldo Vieira, M.D.
La teoría del Homo sapiens serenissimus ha sido desarrollada por Waldo Vieira, M.D., y fue presentada en varias universidades. Hasta ahora está teoría es irrefutable.