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Facultades PSI y Ciencia

Wagner Alegretti & Nanci Trivellato

¿Ha escuchado hablar sobre las facultades PSI? Éste es un término común en la parapsicología para describir o caracterizar los fenómenos paranormales relativos a sensibilidades y percepciones más sutiles de la conciencia, o sea, indica las capacidades humanas que van más allá de los medios sensoriales y motores convencionales. El término PSI se deriva de la palabra psiché, la cual significa alma en griego. Están entre los fenómenos PSI más conocidos, las percepciones como la clarividencia, visión remota, premonición, telepatía, psicometría, mediunidad.

En la revista americana Fate fue publicado un artículo sobre los experimentos científicos relacionados con estos fenómenos. El artículo es firmado por un gran psíquico americano, llamado Ingo Swann, que es considerado uno de los psíquicos más prestigiosos del mundo. Ingo Swann, del estado de Colorado, tuvo su primera proyección astral a los 2 años de edad, debido a una cirugía de las amígdalas. Él ha participado como conejillo de india en varios experimentos científicos, e incluso experimentos psíquicos realizados por el gobierno en la década de los 70. Los resultados de estas experimentaciones son muy interesantes. Cierta vez Ingo Swann recibió una tarea: debería salir del planeta, proyectado fuera del cuerpo físico y hacer descripciones. En esta experiencia el fue hacia Mercurio y cuando regresó, como era artista, pintó una cuadro con el paisaje que vio. Años después, cuando los satélites espaciales permitieron la transmisión de imágenes de Mercurio para la Tierra, hubo una comprobación de las percepciones de Ingo Swann. Ésta fue una de las experiencias comprobadas más interesantes, porque mostró la posibilidad de salir del planeta a través de la proyección consciente.

Este psíquico escribe en su artículo para Fate sobre los descubrimientos hechos con estas experiencias. Dice él, con sus palabras, que los científicos que hacen descubrimientos raramente utilizan la terminología psíquica, porque, si ellos hicieran esto, nadie iba a querer publicar los textos y reportes sobre sus descubrimientos. Se ve, entonces, que aún con todos estos experimentos, los propios estudiosos envueltos en el tema tienen un cierto nivel de preconcepto (concepto anticipado o prejuicio) en admitir los fenómenos, preocupándose por su imagen delante de la sociedad científica. Por otro lado, existen muchos individuos que tienen vergüenza de exponer sus experiencias y estudiarlas.

Afortunadamente, algunos psiquiatras y psicólogos hoy en día osan escribir sobre la realidad que experimentan y que observan en sus consultorios, abriendo más el campo de estudio sobre todo esto. Hay muchos libros de este tipo. Por ejemplo, un interesante libro, escrito por el psiquiatra George Ritchie, que pasó por una experiencia de casi muerte, se llama “Volver del Mañana”.

Hay una corriente que intenta decir que los fenómenos PSI son solamente alucinaciones, o resultado de desordenes mentales. Pero ellos no tienen como explicar los casos en que estos fenómenos fueron comprobados, como es, por ejemplo, él de los experimentos con Ingo Swann. Hay experimentos laboratoriales hechos en distintos países, por diversas organizaciones, con resultados positivos impresionantes. Pero los científicos convencionales no quieren admitir esta clase de fenómenos porque no encuentran una base físico-orgánica en el cuerpo humano para justificar tales percepciones. El proceso es sencillo: (1) algunos científicos se dan cuenta, observan o hacen experimentos con las habilidades PSI, (2) intentan encontrar una explicación convencional, fisiológica y (3) como no la encuentran, (4) concluyen, entonces, que tales fenómenos no existen. Esto no pasa de una actitud anticientífica.
Otro ejemplo es el caso de las ya citadas experiencias cercanas a la muerte. Muchos investigadores convencionales intentan explicar estos tipos de vivencias como resultado de la falta de oxígeno en el cerebro. Explican que ciertas áreas cerebrales, como el sistema límbico, son excepcionalmente sensibles a la falta de oxígeno y que cuando esto pasa tal área produce la percepción de luz y sensación de paz comunes en tal tipo de experiencia. Muchos científicos interrumpen la investigación en este punto. En verdad hacen esto porque tal justificación, de una mera alucinación, no pueden explicar las visiones que muchos tienen en la sala del hospital, de los médicos, enfermeros y de las acciones de los mismos, que muchas veces son confirmadas. ¿Puede una alucinación indicar una realidad?

El problema está basado en el paradigma (modelo o filosofía básica) de la ciencia convencional: el paradigma materialista, el cual orienta la comunidad científica moderna. Hay que pasar a paradigmas más amplios y complejos, capaces de proporcionar sustentación a nuevas hipótesis e investigaciones.

El artículo de Ingo Swann, en la revista Fate, podría quedar en este punto, pero, infelizmente, él mismo intenta justificar de manera materialista todas las percepciones extra-sensoriales en términos de receptores poco conocidos del sistema nervioso, ondas electromagnéticas, etc. Cuando uno sale de su cuerpo, como el ejemplo de la experiencia vivida por el propio Swann, no utiliza su cerebro u otras partes de su organismo físico, y, aun así, puede pensar, percibir, ver, escuchar, y experimentar la realidad a través de otros canales bio-energéticos.