|
Facultades PSI y Ciencia
¿Ha escuchado hablar sobre las facultades PSI? Éste
es un término común en la parapsicología para
describir o caracterizar los fenómenos paranormales relativos
a sensibilidades y percepciones más sutiles de la conciencia,
o sea, indica las capacidades humanas que van más allá
de los medios sensoriales y motores convencionales. El término
PSI se deriva de la palabra psiché, la cual significa alma
en griego. Están entre los fenómenos PSI más
conocidos, las percepciones como la clarividencia, visión
remota, premonición, telepatía, psicometría,
mediunidad.
En la revista americana Fate fue publicado
un artículo sobre los experimentos científicos relacionados
con estos fenómenos. El artículo es firmado por un
gran psíquico americano, llamado Ingo Swann, que es considerado
uno de los psíquicos más prestigiosos del mundo. Ingo
Swann, del estado de Colorado, tuvo su primera proyección
astral a los 2 años de edad, debido a una cirugía
de las amígdalas. Él ha participado como conejillo
de india en varios experimentos científicos, e incluso experimentos
psíquicos realizados por el gobierno en la década
de los 70. Los resultados de estas experimentaciones son muy interesantes.
Cierta vez Ingo Swann recibió una tarea: debería salir
del planeta, proyectado fuera del cuerpo físico y hacer descripciones.
En esta experiencia el fue hacia Mercurio y cuando regresó,
como era artista, pintó una cuadro con el paisaje que vio.
Años después, cuando los satélites espaciales
permitieron la transmisión de imágenes de Mercurio
para la Tierra, hubo una comprobación de las percepciones
de Ingo Swann. Ésta fue una de las experiencias comprobadas
más interesantes, porque mostró la posibilidad de
salir del planeta a través de la proyección consciente.
Este psíquico escribe en su artículo
para Fate sobre los descubrimientos hechos con estas experiencias.
Dice él, con sus palabras, que los científicos que
hacen descubrimientos raramente utilizan la terminología
psíquica, porque, si ellos hicieran esto, nadie iba a querer
publicar los textos y reportes sobre sus descubrimientos. Se ve,
entonces, que aún con todos estos experimentos, los propios
estudiosos envueltos en el tema tienen un cierto nivel de preconcepto
(concepto anticipado o prejuicio) en admitir los fenómenos,
preocupándose por su imagen delante de la sociedad científica.
Por otro lado, existen muchos individuos que tienen vergüenza
de exponer sus experiencias y estudiarlas.
Afortunadamente, algunos psiquiatras y psicólogos
hoy en día osan escribir sobre la realidad que experimentan
y que observan en sus consultorios, abriendo más el campo
de estudio sobre todo esto. Hay muchos libros de este tipo. Por
ejemplo, un interesante libro, escrito por el psiquiatra George
Ritchie, que pasó por una experiencia de casi muerte, se
llama “Volver del Mañana”.
Hay una corriente que intenta decir que
los fenómenos PSI son solamente alucinaciones, o resultado
de desordenes mentales. Pero ellos no tienen como explicar los casos
en que estos fenómenos fueron comprobados, como es, por ejemplo,
él de los experimentos con Ingo Swann. Hay experimentos laboratoriales
hechos en distintos países, por diversas organizaciones,
con resultados positivos impresionantes. Pero los científicos
convencionales no quieren admitir esta clase de fenómenos
porque no encuentran una base físico-orgánica en el
cuerpo humano para justificar tales percepciones. El proceso es
sencillo: (1) algunos científicos se dan cuenta, observan
o hacen experimentos con las habilidades PSI, (2) intentan encontrar
una explicación convencional, fisiológica y (3) como
no la encuentran, (4) concluyen, entonces, que tales fenómenos
no existen. Esto no pasa de una actitud anticientífica.
Otro ejemplo es el caso de las ya citadas experiencias cercanas
a la muerte. Muchos investigadores convencionales intentan explicar
estos tipos de vivencias como resultado de la falta de oxígeno
en el cerebro. Explican que ciertas áreas cerebrales, como
el sistema límbico, son excepcionalmente sensibles a la falta
de oxígeno y que cuando esto pasa tal área produce
la percepción de luz y sensación de paz comunes en
tal tipo de experiencia. Muchos científicos interrumpen la
investigación en este punto. En verdad hacen esto porque
tal justificación, de una mera alucinación, no pueden
explicar las visiones que muchos tienen en la sala del hospital,
de los médicos, enfermeros y de las acciones de los mismos,
que muchas veces son confirmadas. ¿Puede una alucinación
indicar una realidad?
El problema está basado en el paradigma
(modelo o filosofía básica) de la ciencia convencional:
el paradigma materialista, el cual orienta la comunidad científica
moderna. Hay que pasar a paradigmas más amplios y complejos,
capaces de proporcionar sustentación a nuevas hipótesis
e investigaciones.
El artículo de Ingo Swann, en la
revista Fate, podría quedar en este punto, pero, infelizmente,
él mismo intenta justificar de manera materialista todas
las percepciones extra-sensoriales en términos de receptores
poco conocidos del sistema nervioso, ondas electromagnéticas,
etc. Cuando uno sale de su cuerpo, como el ejemplo de la experiencia
vivida por el propio Swann, no utiliza su cerebro u otras partes
de su organismo físico, y, aun así, puede pensar,
percibir, ver, escuchar, y experimentar la realidad a través
de otros canales bio-energéticos.
|
|