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Autoconfianza y Equilibrio Emocional
¿Hace usted lo que le gusta? ¿Está satisfecho
con su vida? ¿Juzga que está haciendo lo que sabe
hacer mejor? ¿Conoce y está cumpliendo su propósito
de vida?
En los períodos de Navidad y fin de año, muchas
personas reflexionan sobre su vida, sobre el año que pasó,
en cuánto evolucionaron, las cosas que conquistaron, lo que
no pudieron hacer, las dificultades, los tropezones... Nuestra vida
está llena de altos y bajos, momentos en los que uno se siente
con seguridad, confianza y que todo está bien; y momentos
de crisis, en los que existe la oportunidad de aprender y superar
las limitaciones.
Es frustrante para uno sentir que algo falta en su vida. Sin embargo,
es común encontrar personas que sienten que no tienen control
sobre su propia vida, como si no tuvieran manera de escoger o cambiar.
Observamos en la sociedad básicamente 2 grandes grupos de
personas, las que solamente van siendo llevadas por la vida (tipo
más común), y las mas lúcidas que llevan su
vida para el rumbo que quieren (caso mucho más raro).
En la primera condición, cuando la persona es llevada por
la vida, frecuentemente repitiendo los mismos errores de vidas anteriores,
pasa todo el tiempo corriendo para sobrevivir y adquirir cosas,
intentando darle un propósito a su vida. No obstante, la
gran mayoría de las veces, cuanto más la persona acumuló,
más compromisos ella reunió. Al final, cuando se da
cuenta de esto, no hay más tiempo para invertir en su crecimiento
personal: la muerte le viene y comprende que no realizó las
tareas más importantes que había planeado anticipadamente.
En la segunda condición, cuando el individuo tiene certeza
en cuanto a su programación existencial (o misión)
en esta vida, normalmente descubierta a través de sus experiencias
fuera-del-cuerpo, puede controlar su vida y demarcar su rumbo, porque
vislumbra un objetivo más profundo al final de la senda.
Siente que está coherente con el objetivo de su vida. Lo
que hace, lo hace con placer. Todo día tiene sentido puesto
que es parte de un plan mayor.
Cuando una persona tiene lucidez y conocimiento sobre el propósito
de su vida, todo trabajo que hace tiene el ánimo de concurrir
para el cumplimiento de este planeamiento. De tal manera, el trabajo
que uno realiza, es también su motivación para vivir,
que es, al mismo tiempo, su entretenimiento.
Desde el punto de vista de la Proyecciología y Concienciología,
todas las personas deberían buscar reunir en su vida el trabajo,
la motivación y el entretenimiento, haciendo con que los
3 sean solamente una cosa.
La condición de seguridad, solamente
puede nacer dentro de uno mismo. Nada y nadie puede dar autoconfianza
a alguien, pero es viable que una persona se ayude a sí misma
a ampliar su equilibrio y confianza. Esto es posible cuando la persona
expande su nivel de autoconocimiento y balancea sus energías,
puesto que va a saber más sobre quién es y tener más
claridad sobre lo que debe hacer.
El equilibrio emocional no es consecuencia
de un control cerebral, pero es resultado de otros niveles de control
de nuestra conciencia. Es muy importante la comprensión profunda
de nosotros mismos, de lo que somos más allá de la
vida física que estamos viviendo ahora. Hoy felizmente hay
estudios, conocimientos, y técnicas que nos pueden ayudar
a ampliar el entendimiento de nuestra existencia. En esta condición,
aunque la persona tenga desafíos, no va a sentirse vacía,
poco productiva o melancólica. Su energía cambia para
un nivel mejor: transforma estreses negativos en positivos. Con
el manejo de las bioenergías y del psicosoma (cuerpo emocional,
o astral), el equilibrio y seguridad se tornan cosas más
reales y bajo nuestro control y entendimiento.
Con esta agudeza, vamos a reflexionar no solo sobre este año,
sino sobre toda nuestra vida: ¿Qué es lo que ya cumplí
hasta ahora? ¿Estoy dentro del planeamiento de mi vida? ¿Vivo
una vida feliz, con placer de estar viviendo?
Equilibrio no es apatía. El verdadero equilibrio es dinámico
y rico de experiencias. El verdadero equilibrio es interno y no
suministrado por cosas externas u otras personas. El desarrollo
conciencial de cada uno es una conquista que no se termina con la
muerte física. Uno lleva consigo para otras dimensiones y
otras vidas todo lo que es, lo que logró evolucionar. La
paz viene del estado íntimo de saber quién es y lo
que hace.
Todos podemos conocernos más allá de esta vida y
de este cuerpo. La experiencia-fuera-del-cuerpo es una potente herramienta
para la expansión de nuestra lucidez y conocimiento.
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