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Preguntas Frecuentes
sobre Bioenergías
1. ¿Qué son las bioenergías?
Las bioenergías, como el nombre indica, abarcan toda forma
de energía vital, incluidas las energías de las plantas,
animales y toda clase de ser vivo.
Los seres humanos somos sistemas abiertos. Intercambiamos energías
con el entorno en el que vivimos. Las fuentes de bioenergía
más conocidas son los nutrientes (alimento y bebida), las
plantas, el sol, el mar y el aire que respiramos. Este tipo de energía
primaria e inmanente es la principal fuente de energía que
las criaturas vivas absorben. La Concienciología llama este
tipo de energía impersonal: energía inmanente. Sin
embargo, las distintas culturas que han existido a lo largo de la
historia han asignado distintos nombres tales como energía
cósmica, prana, chi, energía primaria, energía
vital, energía sutil, orgón, etc. Sea cual sea la
terminología que se emplee, todas ellas se refieren al mismo
tipo de energía.
Cuando nosotros, los humanos, producimos pensamientos y emociones,
transformamos la energía inmanente (universal, neutra) en
energía conciencial (personal, única). Siempre pensamos
y sentimos, y grabamos en nuestra energía conciencial la
información de todos nuestros pensamientos y emociones. La
energía conciencial, por lo tanto, se compone de energía
inmanente, que se obtiene de la naturaleza, más un patrón
individual de pensamientos y emociones.
2. ¿Existe alguna relación entre la bioenergía
y la fatiga física y mental, la irritabilidad, los cambios
bruscos de humor, el comportamiento agresivo sin causa aparente
y el malestar generalizado?
Sí. Existe una conexión directa entre la salud de
nuestro sistema energético y nuestro bienestar emocional.
Los procesos de desequilibrio emocional, como los anteriormente
mencionados, acostumbran a indicar un desequilibrio bioenergético.
No es extraño que una persona se sienta extremadamente cansada
tras una discusión en la que se mezclan emociones negativas
como el dolor, los celos o el resentimiento, ya que se pierde mucha
energía en estos procesos. También, aquellas personas
que trabajan muchas horas delante de un ordenador sin descansos
pueden sentirse fatigados debido a la vampirización de energía
por parte de la máquina.
3. ¿Se puede interactuar de forma voluntaria con las bioenergías?
¿Existen técnicas específicas con dicho fin?
Nuestro sistema bioenergético se mantiene
mediante mecanismos básicos de reposición automática.
Sin embargo se ha demostrado la existencia de técnicas que
nos permiten trabajar con nuestro propio campo bioenergético,
mejorando así la cantidad de energía que absorbemos
e incluso la calidad de nuestras energías.
En el IAC enseñamos técnicas avanzadas de bioenergías
que permiten a los estudiantes controlar su sistema bioenergético,
permitiéndoles así hacer autodiagnósticos energéticos
y en caso necesario resolver de forma segura bloqueos energéticos.
4. ¿Qué técnicas se pueden aplicar
para controlar nuestras bioenergías?
Existen tres tipos de técnicas de
bioenergías básicos: la absorción, la exteriorización
y la circulación de las energías. Podemos absorber
las energías para realimentar nuestro sistema bioenergético
siempre que nos sintamos agotados o como si nos hubieran “robado
la energía”. Podemos exteriorizar de forma consciente
o donar energías siempre que queramos, por ejemplo, para
limpiar el ambiente o para ayudar a otras conciencias. Además,
podemos hacer circular nuestras energías interiormente sin
ningún tipo de intercambio con el entorno exterior. Esto
último lo hacemos siempre que queramos protegernos de un
patrón de energía poco saludable. Existen muchas otras
técnicas bioenergéticas pero todas ellas parten de
estos tres tipos básicos. Durante el “Curso de Desarrollo
de la Conciencia” los estudiantes aprenden otros beneficios
prácticos que derivan del trabajo con energías y tienen
la oportunidad de practicar dichas técnicas así como
muchas otras.
5. ¿Cuándo se dona energía, se corre el riesgo
de quedarse sin energía?
No, es imposible “quedarse sin”
energía. Con el conocimiento de las bioenergías y
un poco de práctica con las técnicas somos capaces
de energetizarnos nosotros mismos, así como nuestro entorno
y otras personas sin sufrir ningún tipo de descompensación
energética.
Es mucho más común que una
persona que sigue una dieta poco saludable, con problemas de peso,
ideas preconcebidas, una visión pesimista de la vida y miedo
a todo sufra dicha falta de energía. Tener una actitud positiva
ante la vida, movida por propósitos altruistas y ser conscientes
de las necesidades básicas de nuestro cuerpo físico
en cuanto al sueño, alimento y energía es necesario
para ayudarnos a mantener un nivel energético más
estable.
6. ¿Existe la “vampirización”
energética? ¿Puede evitarse?
La mayoría de las personas no son conscientes de los procesos
bioenergéticos, ignoran ese aviso interior de que hay algo
que falta en sus vidas, normalmente el afecto, y pueden fácilmente
convertirse en vampiros energéticos. A menudo dichas personas
no son identificadas por sus víctimas las cuales pueden sentir
fatiga repentina, apatía, somnolencia, etc.
Es necesario buscar información sobre técnicas apropiadas
que nos ayuden a resolver este tipo de situaciones mediante el entendimiento
de cómo funciona el proceso de la vampirización energética
(o en términos concienciales, intrusión interconciencial)
en vez de simplemente aferrarse a explicaciones no técnicas
o supersticiones.
El desarrollo de la profilaxis energética y la autodefensa,
que pueden conseguirse mediante el control del estado vibracional,
es la forma más efectiva de evitar la vampirización
energética.
7. ¿Es peligroso trabajar con bioenergías?
No. El mayor peligro es la ignorancia ante los procesos energéticos.
Con la práctica, toda persona puede llegar a sacar provecho
de los beneficios que se obtienen con el control de las bioenergías
en nuestra vida diaria. El uso diario de las bioenergías
es una actividad agradable que se ha convertido más () para
muchas personas en una segunda naturaleza y que es un factor innegable
en la mejora de nuestra calidad de vida.
8. ¿El uso de objetos tales como péndulos,
cristales, pirámides, etc., producen el mismo efecto que
las técnicas propuestas por la Proyecciología?
La Proyecciología considera estos objetos como muletas psico-fisiológicas.
Todas estas "muletas" muchas veces compensan la falta
de confianza que la mayor parte de individuos tienen en cuanto a
la percepción de sus propias bioenergías. Es raro
encontrar personas que posean un grado de confianza razonable, en
su discriminación y dominio bioenergéticos. Es mucho
más fácil atribuir la efectividad a un péndulo
o a un cristal que el reconocimiento de sus propias capacidades
y potencial.
Es más inteligente aplicar técnicas prácticas
y específicas utilizando la motivación personal, disciplina
y perseverancia para sobreponerse a cualquier dificultad en el trabajo
bioenergético y poder entonces, descartar estos artículos
intermediarios.
9. ¿Podemos desarrollar nuestra capacidad para realizar
con lucidez experiencias-fuera-del-cuerpo (EFC) a través
del uso de bioenergías?
Sí. Las bioenergías juegan un papel determinante en
la proyección de la conciencia. El dominio de los procesos
bioenergéticos es la llave para nuestra proyectabilidad o
capacidad de tener EFC con lucidez.
Además con un entrenamiento adecuado usted puede aprender
cómo diferenciar las propias energías de las de la
naturaleza.
Trabajando con técnicas y en efecto aprendiendo cómo
utilizar los recursos energéticos encontrados en todos los
entornos naturales, solo pueden brindarnos resultados beneficiosos.
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