Historia de las Experiencias Fuera del Cuerpo (viajes astrales)

 

Wagner Alegretti

Estamos siempre reflexionando sobre las proyecciones astrales, sus beneficios, técnicas y consecuencias, pero nos parece importante enfatizar que este fenómeno, también conocido como viaje astral, experiencia fuera del cuerpo, o proyección consciente, es natural al ser humano, tan antiguo como la humanidad – y quizás más antiguo que ésta. Salir del cuerpo es tan natural como respirar o dormir, es parte de la vida, como también de las formas de vida menos evolucionadas.

Muchas personas que salen, o ya salieron del cuerpo, relatan que ven a sus animales domésticos, como perros, proyectados y activos fuera de sus cuerpos. Si un animal, hoy, puede salir del cuerpo, concluimos que el hombre primitivo de las cavernas, ya experimentaba el mismo fenómeno.

A lo largo de la Historia existen diversos relatos documentados de proyecciones astrales. Estos relatos nos dan la idea del carácter universal de esta capacidad de salir del cuerpo. Vamos a dar algunos ejemplos de casos, para ampliar el conocimiento en cuanto a este tema.

Por ejemplo, vamos a ver que las evidencias más remotas aparecen en el Antiguo Egipto, entre 5.000 a 3.000 años atrás. Los sacerdotes egipcios sabían de la existencia del cuerpo astral. Lo llamaban de Kha y dejaron inscripciones y dibujos en las paredes de roca de muchos templos y construcciones, representándolo como algo sutil, liviano que abandonaba el cuerpo físico. En esta época fueron creadas las iniciaciones, que en verdad eran exámenes de la capacidad del individuo de salir del cuerpo y presentarse total o parcialmente materializado a un grupo de personas.

En la Antigua Grecia, vemos referencias en el Templo de Eleusis, en los escritos de los filósofos Platón, Hermótimo de Clazomene, Heródoto y en reportes del historiador Plutarco de Queroneia. El mismo Plutarco nos cuenta el caso de Arisdeu, que pasó en el año de 79, siglo 1. Arisdeu era un individuo poco honesto y de mala reputación en su comunidad. Pero sufrió un accidente donde cayó y chocó su cabeza contra una piedra que resultó en un coma de algunos días. Durante este coma, Arisdeu, se percibió fuera de su cuerpo. Él se encontró con su amparadora o guía espiritual y charló con ella. Durante esta experiencia, Arisdeu también vio otra dimensión que era habitada por conciencias poco equilibradas y se quedó a examinarla. Entonces, en un determinado momento, sintió una fuerza halándole hacia dentro del cuerpo. Arisdeu se despertó en el plano físico justamente cuando estaba a punto de ser enterrado.

¡¿Pueden ustedes imaginar la reacción del pueblo?! Sin embargo, a partir de esta experiencia, Arisdeu cambió su ética, valores y comportamiento, transformándose en un ciudadano respetado y considerado en su comunidad. Hoy podemos entender claramente que él tuvo una Experiencia Cercana a la Muerte, o Experiencia Cercana a la Muerte, que actualmente es cada vez más común y conocida.

Vale resaltar que en la propia Biblia existen varias evidencias de casos de proyección consciente como en: Ezequiel, III:14; Apocalipsis de Juan, 1:10 y 11; 4:2; igual en las Epístolas de Pablo de Tarso (II Corintios, 12:2).

Continuando en la historia, vemos que durante la Edad Media, debido a la gran represión de la Inquisición, la proyección consciente era practicada, estudiada y conocida solamente dentro de las escuelas o sociedades secretas. Así mismo después del fin de la Inquisición, estos movimientos esotéricos y ocultistas continuaron escondiendo información a la población, incluso creando las bases de los actuales mitos y engaños de los peligros de la proyección astral, a fin de mantener la vieja estructura de poder y jerarquía.

Ya en los siglos 18 y 19 tuvimos tres grandes pioneros de este estudio que hicieron los primeros esfuerzos en popularizar la salida del cuerpo, incluso publicando libros. Fueron ellos el filósofo sueco Emmanuel Swedenborg; el escritor y novelista francés Honoré de Balzac, con su cuento “Louis Lambert”; y también el francés Allan Kardec, creador del espiritismo. Otros nombres a largo de la historia son: Apolonio de Tiana, Antonio de Pádua, Padre Pío y Sai Baba.

En verdad, lo más serio que esta discusión nos revela, es que éste fenómeno de la experiencia fuera del cuerpo es antiguo y universal. Observamos que distintas personas a lo largo de la historia tuvieron experiencias y continúan teniéndolas cada vez más. Estas experiencias pasan en personas independientemente de la cultura, educación, condición financiera, religión, creencia, sexo o edad. La experiencia fuera del cuerpo es positiva y beneficiosa. Así que es importante terminar con los lavados de cerebros que han sido hechos a largo de los tiempos por ignorancia del tema. Hoy, hay una ciencia, la Proyecciología, para estudiar este fenómeno. Cualquier persona puede lograr desarrollar sus capacidades, percepciones y auto-control, llegando hasta el punto de tener un viaje astral consciente.